Después de realizado el cañoneo de un pozo o de finalizadas ciertas intervenciones, como por ejemplo estimulaciones matriciales o no matriciales, es posible que el pozo inicialmente no pueda fluir por sí mismo debido a que la presión hidrostática ejercida por la columna en él supera a la presión de poros. En este escenario, en sinergia con un equipo de coiled tubing, se desciende hasta cierta profundidad y se realiza un bombeo de nitrógeno con los retornos del pozo abiertos, con el fin de descargar parte de la columna hidrostática y generar así un diferencial de presión a favor del reservorio. De esta manera, si el fluido de formación tiene una relación gas-petróleo adecuada, podrá eventualmente mantener sus condiciones de flujo de manera dinámica, sin necesidad de nitrógeno.