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BOMBEO DE NITRÓGENO

El nitrógeno en su forma gaseosa es inerte, por lo cual su aplicación en la intervención de pozos es ideal al no reaccionar químicamente con los fluidos de formación. En condiciones criogénicas se mantiene en estado líquido, siendo ésta la forma más práctica para su almacenamiento y transporte debido a su alta tasa de expansión líquido-gas, de aproximadamente 696:1.

¿Qué hacemos?

  • Limpiezas en flujo bifásico en pozos de baja presión.
  • Inducciones de pozos.

¿Cómo lo hacemos?

Limpiezas

Los pozos con presión insuficiente para soportar una columna hidrostática no pueden ser limpiados de forma convencional usando líquidos exclusivamente. Se hace necesaria la incorporación de nitrógeno, bien en régimen “commingled” o espumado, para así disminuir la carga hidrostática sobre las zonas abiertas y evitar pérdidas de circulación. El manejo adecuado de parámetros operacionales como velocidad de avance del coiled tubing, caudal de líquido, caudal de nitrógeno y presión en superficie es clave para el éxito de este tipo de operaciones.

Inducción

Después de realizado el cañoneo de un pozo o de finalizadas ciertas intervenciones, como por ejemplo estimulaciones matriciales o no matriciales, es posible que el pozo inicialmente no pueda fluir por sí mismo debido a que la presión hidrostática ejercida por la columna en él supera a la presión de poros. En este escenario, en sinergia con un equipo de coiled tubing, se desciende hasta cierta profundidad y se realiza un bombeo de nitrógeno con los retornos del pozo abiertos, con el fin de descargar parte de la columna hidrostática y generar así un diferencial de presión a favor del reservorio. De esta manera, si el fluido de formación tiene una relación gas-petróleo adecuada, podrá eventualmente mantener sus condiciones de flujo de manera dinámica, sin necesidad de nitrógeno.

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